Afiliación

AFILIACIÓN

¿Qué significa realmente profesionalizar?

Cuando hablamos de profesionalizar una empresa, la mayoría de los dueños piensan en procesos más claros, manuales mejor escritos, sistemas modernos, controles más estrictos, o incluso en contratar a un director más preparado.

En otras palabras, piensan en “ordenar la empresa”.
Y aunque todo eso es parte del camino, no es el corazón de la profesionalización.
La verdad es mucho más incómoda: profesionalizar significa poner primero el proyecto empresarial antes que a la persona.

El contraste con la changarrización

Muchos dueños fueron sumamente efectivos para llevar a su empresa a crecer a toda velocidad.
Supieron aprovechar oportunidades, cerraron clientes, buscaron caminos de venta… y en ese trayecto llevaron a la empresa hacia la changarrización.

Ese dueño que fue hábil para crecer no necesariamente es el mismo que puede llevarla hacia la profesionalización.

¿Por qué? Porque se requieren capacidades diferentes.

Crecer exige iniciativa, riesgo y energía.
Profesionalizar exige disciplina, foco y —sobre todo— desapego.

El verdadero reto: desapego

Profesionalizar no es un reto técnico, es un reto personal.
El mayor obstáculo no son los sistemas ni los procesos: son las creencias del propio dueño.

  • Creencias que se traducen en apegos:
  • Apego a su rol (“yo soy el que mueve todo, sin mí esto se cae”).
  • Apego a clientes (“es un cliente AAA, claro es rentable”).
  • Apego a productos o servicios (“esto siempre ha funcionado así”).
  • Apego al equipo (“él inició el proyecto conmigo, ha crecido aquí”).

La profesionalización incomoda porque obliga al dueño a cuestionarse:

  • ¿A qué estoy aferrado que no me deja avanzar?
  • ¿Qué parte de mi identidad como dueño se interpone entre mi empresa y su siguiente nivel?

Profesionalizar es más personal que empresarial

Por eso digo que profesionalizar duele más en el dueño que en la empresa.
Porque mientras él no rompa con sus apegos, ningún proceso, estructura o sistema será suficiente.

La profesionalización es una transformación del proyecto, sí…
Pero primero es una transformación del propio dueño.
La profesionalización no se trata de ti.

Se trata de poner primero el proyecto empresarial, incluso cuando eso implique que tú no seas la persona adecuada para liderar el proceso.

Por eso la verdadera pregunta no es “¿cómo profesionalizo?”.

La pregunta es:

¿Estoy dispuesto a soltar lo que me ata, para que mi empresa y mi vida puedan crecer de verdad?

Armando Domínguez

Fundador de BoardMedia, Consejero en Profesionalización

Si necesitas ayuda,

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